viernes, 2 de octubre de 2009

La hipotermia reduce daños cerebrales en bebés nacidos con falta de oxígeno


No hay certeza absoluta de por qué se produce esta reducción del riesgo a causa del enfriamiento: Azzopardi
Asimismo, reconoce que "desafortunadamente este método no funciona en todo los casos"

Los bebés que sufren falta de oxígeno al nacer tienen un riesgo mucho menor de padecer daños cerebrales si son sometidos a una leve hipotermia durante los primeros tres días de vida, según un estudio del Imperial College de Londres que publica hoy el "New England Journal of Medicine".El estudio comprende los casos de más de 300 bebés nacidos en 33 hospitales del Reino Unido y en otros cinco países, y constata que los bebés nacidos a término del embarazo y que sufrieron asfixia al nacer tenían un 57 por ciento más de probabilidad de sobrevivir sin daños cerebrales si se les sometía a un enfriamiento corporal.Los autores del estudio, dirigidos por el doctor Denis Azzopardi, del Imperial College, redujeron en 4 grados centígrados la temperatura de la mitad de estos bebés durante las 72 horas posteriores al parto, utilizando un esterilla con fluido frío que se colocaba bajo la sábana de la cuna del recién nacido.Azzopardi explicó que no tienen una certeza absoluta de por qué se produce esta reducción del riesgo de daño cerebral a causa del enfriamiento, pero señaló que todo apunta a que la ralentización del metabolismo reduce el shock postraumático del parto y da más tiempo al cerebro para lograr una recuperación completa."El estudio, que se basa en 20 años de investigaciones, nos da por primera vez una prueba irrefutable de que el enfriamiento puede ser eficaz para reducir el daño cerebral tras la asfixia en el nacimiento", explicó el responsable de la investigación.Azzopardi reconoció que "desafortunadamente este método no funciona en todo los casos", pero destacó que "el estudio demuestra que la proporción de bebés que sobrevivieron sin indicios de daño cerebral pasó del 28 al 44 por ciento con este tratamiento, lo que representa un incremento del 57 por ciento".El estudio será evaluado por el Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) para determinar si esta técnica debería convertirse en rutina habitual en los departamentos hospitalarios especializados en neonatología.El "New England Journal of Medicine" ofrece el testimonio de Becca Gallogly, la madre de una niña llamada Emma, que fue uno de los bebés sometidos al enfriamiento tras sufrir asfixia y que, hoy en día, es una niña de 4 años activa y en plenitud de facultades.Después de estar en grave peligro por la falta de oxígeno durante el parto, Gallogly explicó que la familia pasó los dos primeros años de vida de Emma "muy pendientes de que tuviera un desarrollo normal y de que fuera cumpliendo las etapas normales del crecimiento"."Buscábamos identificar problemas, pero afortunadamente no hubo ninguno", manifestó. Londres, Inglaterra

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